100912

Montserrat Acebes de la Torre: “Del alfar y el lagar”

Texto para el catálogo de la exposición Del alfar y el lagar, celebrada en la sala de la Diputación de Valladolid en el Teatro Zorrilla, Valladolid, 2010

Bajo el título “Del alfar y el lagar”, la Diputación Provincial de Valladolid presenta la obra del artista Enrique Veganzones (Madrid, 1965) en el Teatro Zorrilla, cuya arquitectura, recientemente recuperada, ha destinado un espacio para la interrelación de las artes plásticas y escénicas. El epígrafe de esta exposición, sabiamente meditado, nos habla de los lazos familiares y las vivencias que ligan al pintor a nuestra tierra. En su mente se agolpan el reiterativo y pausado hacer de los alfareros; su destreza manual; el lento y reposado proceso en elaboración del vino. Cualidades que ha interiorizado y que refleja en sus lienzos con mayor o menor intensidad.

No es la primera vez que expone en Valladolid. El año 2007 la Fundación Edades Hombre organiza una muestra con su pintura en el Monasterio de Santa María
de Valbuena. En ella pudimos contemplar la afinidad que presenta con la filosofía cisterciense, que se traduce en la racionalidad y extremada pureza en el trazado de las composiciones. También, nos ayudó a descubrir los rasgos que definen su personalidad, marcada por una rica formación cultural, una profunda espiritualidad y delicada sensibilidad. Todos estos atributos hacen que lo sublime adquiera resonancia en la obra de este artista que busca angustiado materializar lo intangible: colores, olores, sensaciones y emociones.

Su lenguaje plástico denota elegancia y contención clásica, tanto en la economía extrema de formas y colores como en el equilibrado juego de verticales y horizontales. Se decanta por una abstracción geométrica inmersa en el amplio margen que discurre por el suprematismo, el neoplasticismo, expresionismo americano de los campos de color y, aunque entronca en cierta medida con el minimalismo, algunos lienzos reflejan aspectos personales que pueden trascender al plano religioso, dando una dimensión espiritual a su trabajo.

En las composiciones, busca la claridad y el orden mediante estructuras matemáticas que se expanden siempre en un equilibrio perfecto explorando espacios infinitos. Esos espacios abiertos sugieren el vacío, la ausencia, la nada y mantienen cierta unidad en el color, que el artista entona en sutiles cadencias líricas, dejando entrever sus emociones, y, al romperse las barreras que le atan, materializa con el pincel su realidad interior e interpreta signos y señales que fluyen en silencio del sueño a la razón.

La profundidad y esmerada elaboración de los lienzos de este artista es reflejo de una rica formación intelectual. Entre 1991-1992 cursa estudios de Bellas Artes en el S. Fleisher Art Memorial de Filadelfia, EE.UU; en 1997 se licencia en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid. Entre 2005-2007 realiza cursos de doctorado y obtiene diploma de estudios avanzados en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Murcia.

Su pintura ha sido expuesta y valorada en el Museo de San Javier (Murcia, 2003) lugar donde reside en la actualidad; en el Monasterio de Santa María de Valbuena, sede de la Fundación Edades del Hombre (Valladolid, 2007), desde el año 2000 ha expuesto regularmente en la galería Edurne de Madrid con la que ha participado en dos ediciones de ARCO. En el 2009 expone en la Universidad de Murcia y en la Fundación Santa María de Albarracín, Albarracín (Teruel). Este mismo año obtiene el primer premio en el XXXVII Concurso Nacional de Pintura Villa de Fuente Álamo (Murcia). Y entre 2009-2010 su pintura traspasa con éxito nuestras fronteras en Konkret-Intelligibel, Künstlerforum, Bonn, Alemania y en el Museum of Modern Art, Hünfeld, Alemania.

Todas estas notas nos dan la dimensión que alcanza la obra de Enrique Veganzones, cuya reflexiva y profunda mirada hacen que se debata entre lo visible y lo invisible, entre lo concreto y lo trascendente.

Montserrat Acebes de la Torre es miembro de la Asociación Internacional de Críticos de Arte